Cómo comprimir un PDF para subirlo a una sede electrónica

Casi todas las sedes electrónicas limitan el tamaño de los archivos que puedes adjuntar — habitualmente entre 1 y 5 MB por documento, y a veces mucho menos. Si tu PDF viene de un escáner, es fácil que supere ese límite sin que el documento sea especialmente largo.

Al comprimir mucho un PDF escaneado, las páginas se redibujan como imagen y el texto deja de poder seleccionarse. Para la mayoría de trámites da igual, pero si necesitas que el texto sea buscable, pásalo antes por la herramienta de OCR.
  1. Comprueba primero el límite exacto

    Antes de tocar nada, mira qué peso máximo admite el formulario. No es lo mismo 5 MB que 500 KB: cuanto más agresiva sea la compresión, peor se lee el documento, así que conviene no pasarse.

  2. Usa la herramienta con peso objetivo

    Si te piden un límite concreto, lo más cómodo es la herramienta que ajusta sola la calidad hasta bajar de ese peso. Eliges el límite (100 KB, 500 KB, 1 MB…) y ella prueba combinaciones hasta cumplirlo.

  3. Revisa que siga legible

    Abre el PDF resultante y comprueba que se leen bien los datos importantes, sobre todo firmas, sellos y números. Si ha quedado borroso, prueba con un límite mayor si el portal te lo permite.

  4. Si aun así no baja, sepáralo

    Cuando un PDF tiene muchas páginas escaneadas puede ser imposible bajar del límite sin destrozarlo. En ese caso lo razonable es dividirlo en varios archivos y subirlos por separado, si el trámite lo admite.